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Cáncer de Colon y Recto

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Cáncer de Colon y Recto

¿Qué es el Cáncer de Colon y Recto?

El cáncer de colon y recto un tipo de cáncer que se origina en el colon o en el recto. Algunas veces se le llama simplemente cáncer del colon. El colon es una porción del intestino grueso. El recto es el canal que conecta el colon con el ano. En ocasiones existen crecimientos de tejido anómalo o también lamados pólipos, se forman en el colon o el recto. Con el tiempo, algunos pólipos pueden convertirse en cáncer.

Las pruebas de detección pueden descubrir pólipos con el fin de que se extirpen antes de que se conviertan en cáncer. De esta manera, se puede prevenir el cáncer de colon y recto. La detección sirve también para encontrar cáncer de colon y recto en un estadio temprano, cuando el tratamiento es más eficaz.

¿Qué es la detección del cáncer colorrectal?

Una prueba de detección se utiliza para identificar la enfermedad en una persona aun cuando no tenga síntomas. (Cuando la persona tiene síntomas, las pruebas de diagnóstico se utilizan para averiguar la causa de los síntomas).

El cáncer de colon y recto casi siempre se desarrolla a partir de pólipos precancerosos (crecimiento de tejido anómalo) en el colon o el recto. Las pruebas de detección permiten encontrar los pólipos precancerosos y extirparse antes de que se conviertan en cáncer. Las pruebas de detección también pueden descubrir cáncer de colon y recto en un estadio temprano, cuando el tratamiento es más eficaz.

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Recomendaciones para las pruebas de detección

El hacerse la prueba de detección de cáncer colorrectal en forma regular a partir de los 50 y hasta los 75 años de edad es la clave para prevenir el cáncer de colon y recto.

La gran mayoría de los casos nuevos de cáncer de colon y recto (alrededor del 90 %) se presenta en personas de 50 años o más.

El Grupo de Trabajo recomienda varias estrategias de detección de cáncer de colon y recto, incluyendo pruebas de heces, sigmoidoscopia flexible, colonoscopia y colonoscopia por tomografía computarizada (colonoscopia virtual).

En México hay millones de personas que no se están haciendo las pruebas de detección según lo que se recomienda. Están perdiendo la oportunidad de prevenir el cáncer de colon y recto o de detectarlo temprano, que es cuando con frecuencia el tratamiento lleva a la cura.

¿Cuándo debo comenzar a hacerme las pruebas de detección?

Usted debería comenzar a hacerse pruebas de detección del cáncer de colon y recto a los 50 años de edad y a partir de entonces, continuar haciéndoselas en forma periódica. Sin embargo, probablemente necesite examinarse antes de los 50 años de edad o con más frecuencia que otras personas si:

  • Usted o un familiar han tenido pólipos colorrectales o cáncer de colon y recto.
  • Tiene una enfermedad inflamatoria intestinal como la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.
  • Usted tiene de origen genético como poliposis adenomatosa familiar o cáncer colorrectal hereditario no poliposo (síndrome de Lynch).

Si piensa que puede estar en riesgo elevado de contraer cáncer de colon y recto, hable con su médico especialista sobre:

  • Cuándo debe empezar a someterse a exámenes de detección.
  • Cuál es el examen más adecuado para usted.
  • Con qué frecuencia se los debe hacer.

¿Cuáles son las pruebas de detección del cáncer colorrectal?

Pruebas de heces:

  • La prueba de sangre oculta en heces a base de guayaco usa la sustancia química guayaco para detectar sangre en heces. Esta prueba se hace una vez al año. Para esta prueba, el proveedor de atención médica le dará un kit de prueba. En la casa, use un palillo o un cepillo para obtener una pequeña muestra de heces. Luego envíe el kit de prueba a su médico o al laboratorio, donde se analizan las muestras de heces para ver si hay sangre.
  • La prueba inmunoquímica fecal utiliza anticuerpos para detectar sangre en las heces. Esta prueba también se hace una vez al año de la misma manera que la prueba de sangre oculta en heces a base de guayaco.
  • La prueba inmunoquímica fecal con análisis de ADN (también llamada prueba de ADN en heces) combina la prueba inmunoquímica fecal con una prueba que detecta el ADN alterado en heces. En esta prueba usted recoge una defecación completa y la envía al laboratorio para que determinen si hay células cancerosas. Esta prueba se hace una vez cada uno o tres años.
  • Sigmoidoscopia flexible:

    Esta prueba permite al médico examinar el recto utilizando un tubo delgado, flexible e iluminado. El médico examina para detectar pólipos o cáncer en el recto y en el tercio inferior del colon. Se tiene que reaizar cada 5 años, o cada 10 años con una prueba inmunoquímica fecal cada año.

    Colonoscopia:

    Este examen es parecido a la sigmoidoscopia flexible, con la excepción de que el médico utiliza un tubo más largo, delgado, flexible y con una luz para buscar pólipos o cáncer en el recto o en todo el colon. Durante el examen, el médico puede encontrar y sacar la mayoría de los pólipos y algunos cánceres. La colonoscopia también se utiliza como una prueba de seguimiento en caso de haberse detectado algo inusual en algún otro examen. Se tiene que reaizar cada 10 años (para personas que no tienen un riesgo más elevado de contraer cáncer colorrectal).

    Colonoscopia por tomografía computarizada (Colonoscopia virtual)

    La colonografía por tomografía computarizada, también llamada colonoscopia virtual, usa rayos X y computadoras para producir imágenes del colon entero, que se visualizan en una pantalla de computadora para que el médico las analice. Se tiene que realizar cada 5 años.

    ¿Cómo puedo saber cuál es la prueba de detección adecuada para mí?

    Hable con su médico especialista sobre los beneficios y los riesgos potenciales asociados a cada opción cuando decidan qué prueba utilizar y con qué frecuencia debe hacerse el examen. La prueba a utilizar puede estar condicionada a:

    • Sus preferencias.
    • Su afección médica.
    • La probabilidad de que se haga la prueba.
    • Los recursos disponibles para hacer la prueba y darle seguimiento.

    ¿Qué puedo hacer para reducir el riesgo de cáncer colorrectal?

    En general, la manera más eficaz de reducir el riesgo de cáncer colorrectal es haciéndose pruebas periódicas de detección a partir de los 50 años de edad.

    La mayoría de los cánceres de colon y recto comienzan como pólipos (crecimientos de tejido anómalo) en el colon o en el recto. Estos pólipos pueden estar presentes en el colon durante años antes de avancen a cáncer invasivo sin presentar síntomas, especialmente al principio. Las pruebas de detección del cáncer colorrectal pueden encontrar pólipos precancerosos que se pueden extirpar antes de que se conviertan en cáncer. De esta manera se puede prevenir el cáncer de colon y recto. Las pruebas de detección también pueden descubrir cáncer en sus estadios tempranos, cuando el tratamiento es más eficaz.

Descripción general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que incluya o combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario. Para el cáncer de colon y recto, a menudo se incluye un cirujano oncólogo, oncólogo médico, radioncólogo y un gastroenterólogo.

Las recomendaciones y opciones de tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general, a fin de personalizar el tratamiento para cada paciente.

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Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. A menudo se denomina extirpación quirúrgica. Es el tratamiento más frecuente para el cáncer de colon y recto. También se extirparán parte del recto o colon y los ganglios linfáticos circundantes sanos. Además de la extirpación quirúrgica, las opciones quirúrgicas para el cáncer de colon y recto incluyen:

  • Cirugía laparoscópica. Algunos pacientes pueden someterse a una cirugía laparoscópica para el cáncer colorrectal. Con esta técnica, se pasan varias cámaras de visualización por el abdomen, mientras el paciente está anestesiado. Las incisiones son más pequeñas y el tiempo de recuperación suele ser más corto que con la cirugía de colon estándar. La cirugía laparoscópica es tan eficaz como la cirugía de colon convencional para extirpar el cáncer. Los cirujanos que realizan cirugía laparoscópica han recibido entrenamiento especial en esa técnica.
  • Colostomía para el cáncer de recto. Con menos frecuencia, una persona con cáncer de recto puede necesitar una colostomía. Esta consiste en una abertura quirúrgica, o estoma, a través de la cual el colon se conecta a la superficie abdominal para proporcionar una vía por la que puedan salir los excrementos del cuerpo. Los excrementos son recolectados en una bolsa que lleva el paciente. En ocasiones, la colostomía es solo temporal, para permitir que el recto sane. En otros casos, puede ser permanente. Gracias a las modernas técnicas quirúrgicas y al uso de radioterapia y quimioterapia antes de una cirugía, cuando es necesario, la mayoría de las personas que reciben tratamiento para el cáncer de recto no requieren de una colostomía permanente.
  • Ablación por radiofrecuencia o crioablación. Algunos pacientes podrían someterse a una cirugía en el hígado o los pulmones para extirpar los tumores que se hayan diseminado a esos órganos. Otros métodos incluyen el uso de energía en forma de ondas de radiofrecuencia para destruir los tumores con calor, lo cual se denomina RFA, o para congelarlos, lo cual se denomina crioablación. No todos los tumores de hígado o pulmón pueden tratarse con estos métodos. La RFA puede realizarse a través de la piel o durante la cirugía. Si bien así se puede evitar que se extirpen partes de tejido hepático y pulmonar que podrían extirparse en una cirugía convencional, también existe la posibilidad de que queden partes del tumor.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X de alta potencia para destruir células cancerosas. Habitualmente, se utiliza para tratar el cáncer de recto debido a que este tumor tiende a aparecer nuevamente cerca del lugar donde se originó. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. Un régimen o programa de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado.

Radioterapia con haz externo. En la radioterapia con haz externo, se utiliza una máquina para administrar radiación en la zona en que se encuentra el cáncer. La radioterapia generalmente se administra 5 días a la semana durante varias semanas. Se administra en el hospital.

Radioterapia estereostática La radioterapia estereostática es un tipo de radioterapia con haz externo que se puede usar cuando el tumor se diseminó al hígado o a los pulmones. Este tipo de radioterapia permite aplicar una gran dosis de radiación precisa en un área pequeña. Esta técnica puede ayudar a preservar partes de tejido hepático y pulmonar que podrían extirparse durante la cirugía. Sin embargo, no todos los cánceres que se han diseminado al hígado o a los pulmones pueden recibir este tratamiento.

Radioterapia para el cáncer de recto. Para el cáncer de recto, la radioterapia puede usarse antes de una cirugía, lo que se denomina terapia neoadyuvante, para reducir el tamaño del tumor y simplificar la extirpación. También puede usarse después de una cirugía para destruir las células cancerosas restantes. Ambos enfoques han demostrado que funcionan en el tratamiento de esta enfermedad. La quimioterapia a menudo se administra simultáneamente con la radioterapia, que se denomina quimiorradiación, para aumentar la efectividad de la radioterapia. La quimiorradiación se usa generalmente en el cáncer de recto antes de una cirugía para evitar la colostomía o reducir la posibilidad de que el cáncer reaparezca.

Terapias sistémicas

La terapia sistémica es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Este tipo de medicamentos se administra a través del torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas en todo el cuerpo. El profesional que receta terapias sistémicas es un oncólogo médico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

Algunos de los métodos frecuentes para administrar terapias sistémicas incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Los tipos de terapias sistémicas que se usan para el cáncer colorrectal incluyen los siguientes:

  • Quimioterapia
  • Terapia dirigida
  • Inmunoterapia

Cada uno de estos tipos de terapias se analiza a continuación con más detalle. Una persona puede recibir solamente 1 tipo de terapia sistémica por vez o una combinación de terapias sistémicas al mismo tiempo. También se pueden administrar como parte de un plan de tratamiento que puede incluir cirugía y/o radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al poner fin a su capacidad para crecer y dividirse.

Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o una combinación de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo.

La quimioterapia se puede administrar después de la cirugía para eliminar las células cancerosas restantes. En algunas personas con cáncer de recto, el médico administrará quimioterapia y radioterapia antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor en el recto y minimizar la posibilidad de que el cáncer reaparezca.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que se dirige a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

No todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, continúan realizándose estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

Los inhibidores de puntos de control son un tipo importante de inmunoterapia que se utiliza para tratar el cáncer colorrectal.

Opciones de tratamiento según el estadio

En general, los estadios 0, I, II y III pueden curarse con frecuencia mediante cirugía. Sin embargo, muchos pacientes con cáncer de colon y recto en estadio III y algunos en el estadio II reciben quimioterapia después de la cirugía para aumentar las probabilidades de eliminar la enfermedad. Los pacientes con cáncer de recto en estadio II y III, también recibirán radioterapia con quimioterapia, ya sea antes o después de la cirugía. Por lo general, el estadio IV no puede curarse, pero sí tratarse, y es posible controlar el crecimiento del cáncer y los síntomas de la enfermedad. Los ensayos clínicos también son una opción de tratamiento para cada estadio.

Cáncer colorrectal en estadio 0

El tratamiento habitual es una polipectomía, o extirpación de un pólipo, durante una colonoscopia. No se necesita una cirugía adicional a menos que el pólipo no se pueda extirpar completamente.

Cáncer colorrectal en estadio I

En general, el único tratamiento necesario es la extirpación quirúrgica del tumor y los ganglios linfáticos.

Cáncer colorrectal en estadio II

La cirugía suele ser el primer tratamiento. Las personas con cáncer colorrectal en estadio II deben hablar con el médico especialista para determinar la necesidad de otro tratamiento después de la cirugía, ya que algunas personas requerirán quimioterapia adyuvante.

En el caso de los pacientes con cáncer de recto en estadio II, la radioterapia suele administrarse en combinación con quimioterapia, ya sea antes o después de la cirugía. También es posible que se administre quimioterapia adicional después de la cirugía.

Cáncer colorrectal en estadio III

El tratamiento suele incluir la extirpación quirúrgica del tumor seguida de quimioterapia adyuvante. Para los pacientes con cáncer de recto, la radioterapia puede administrarse en combinación con quimioterapia, ya sea antes o después de la cirugía junto con quimioterapia adyuvante.

Cáncer colorrectal metastásico (estadio IV)

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan cáncer metastásico. El cáncer colorrectal se puede diseminar hacia órganos distantes, como el hígado, los pulmones, el tejido llamado peritoneo que reviste el abdomen o los ovarios en las mujeres.

El plan de tratamiento podría incluir una combinación de cirugía, radioterapia, inmunoterapia y quimioterapia para reducir la velocidad de diseminación de la enfermedad y, a menudo, reducir de forma temporal un tumor canceroso. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

En casos de cáncer de colon y recto, si el cáncer solo se diseminó al hígado y si la cirugía es posible (ya sea antes o después de la quimioterapia), existen posibilidades de una cura completa. Aun cuando la cura del cáncer no sea posible, la cirugía puede agregar tiempo de vida para la persona. Determinar quién puede beneficiarse de la cirugía para el cáncer que se ha diseminado al hígado suele ser un proceso complejo que requiere de la colaboración de varios médicos de diversas especialidades para planificar la mejor opción de tratamiento.

Si bien en el estadio IV la cirugía destinada a extirpar la porción del colon donde se inició el cáncer no suele curar la enfermedad, puede ser útil para aliviar la obstrucción del colon u otros problemas relacionados con el cáncer. La cirugía también puede usarse para extraer partes de otros órganos que contengan cáncer, lo que se denomina extirpación, y puede curar a algunas personas si una cantidad limitada del cáncer se disemina a un solo órgano, como el hígado o el pulmón.

Estadísticas del Cáncer de Colon y Recto

El cáncer colorrectal es el tercer cáncer más frecuente en hombres y el segundo cáncer más frecuente en mujeres. Aproximadamente el 4.2 por ciento de los hombres y mujeres serán diagnosticados con cáncer colorrectal en algún momento de su vida.

Cada año en nuestro país se diagnostican cerca de 15 mil casos nuevos de personas con cáncer de colon y/o recto, enfermedad que al tratarse de manera oportuna, permite la curación en nueve de cada 10 casos.

Los principales factores de riesgo para padecerlo son obesidad, tabaquismo, alcoholismo, sedentarismo y consumo excesivo de carnes rojas. También existen pruebas de que la actividad física protege específicamente contra el cáncer de colon y que los cereales integrales, los alimentos que contienen fibra dietética, los productos lácteos y los suplementos de calcio disminuyen el riesgo de cáncer colorrectal. El consumo diario de verduras y agua simple, así como hábitos saludables de alimentación y ejercicio, favorecen la prevención.

La población donde se detecta con mayor frecuencia este tipo de cáncer es de adultos mayores, entre los 65 y 75 años de edad, con malos hábitos de alimentación y que no acostumbran a realizar actividad física con regularidad.

Las estadísticas a continuación son estadísticas de los Estados Unidos debido a que en México por el momento, tenemos un subregistro de información (cáncer.gov)

Estadísticas Generales

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Supervivencia del Cáncer Colorrectal

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Casos nuevos vs Defunciones

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Suspervivencia del Cáncer Colorrectal

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Número de casos por Estudio

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¿Qué tan común es este cáncer?

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Porcentaje de casos nuevos por grupo de edad

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Porcentaje de muertes por grupo de edad

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Signos y Síntomas del Cáncer Colorrectal

Los signos y sintomas de advertencia del cáncer de colon y recto pueden ser distintos en cada persona.

Algunas personas no tienen ningún tipo de signos o síntomas. Sin embargo, si resulta posible que las personas con la enfermedad presenten cambios o síntomas. Muchas veces la causa de estos síntomas puede ser otra afección médica diferente que no sea cáncer.

Algunas señales de advertencia del cáncer de colon y recto y que deben de hacer buscar una valoración con el especialista se mencionan a continuación.

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¿Cuáles son los síntomas del cáncer colorrectal?

Dolores, molestias o cólicos estomacales pueden ser síntomas de cáncer colon y recto. Si tiene algún síntoma que le preocupa, consulte a su médico de inmediato.

Los pólipos colorrectales y el cáncer colorrectal no siempre causan síntomas, especialmente al principio. Una persona puede tener pólipos o cáncer colorrectal y no saberlo. Por esta razón, son tan importantes las pruebas periódicas de detección del cáncer colorrectal.

Si tiene síntomas, estos pueden incluir:

  • Sangre en la materia fecal (defecación).
  • Dolores, molestias o cólicos estomacales que no desaparecen.
  • Pérdida de peso inexplicable.

Si usted tiene cualquier de estos síntomas acuda con su médico especialista. Estos también pueden tener un origen diferente al cáncer. La única manera de conocer la causa es consultando con el médico.

Factores de riesgo del Cáncer Colorrectal

Algunas personas desarrollan cáncer de colon y recto unque no tengan ningún otro factor de riesgo conocido. Tener un factor de riesgo no significa que la persona tendrá la enfermedad y no todos los factores de riesgo tienen el mismo efecto. La mayoría de las personas tienen algunos factores de riesgo, pero la mayoría de las personas no tienen cáncer de colon y recto.

Factores de Riesgo que NO se pueden modificar:

  • Mayor edad: El riesgo de contraer cáncer colorrectal aumenta a medida que la edad incrementa. Cerca del 90 % de los casos corresponden a personas de 50 años o más.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal: El padecer enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.
  • Antecedentes Familiares/ Genética: Los pacientes con antecedentes personales o familiares de cáncer colorrectal o de pólipos colorrectales o con Síndromes de origen genético como poliposis adenomatosa familiar (FAP) o cáncer colorrectal hereditario no poliposo (síndrome de Lynch).
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Factores de Riesgo que SI se pueden modificar:

  • Falta de ejercicio: La investigación muestra una relación entre practicar ejercicio con regularidad a nivel moderado o intenso mayor a cuatro horas por semana y reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
  • Tener sobrepeso ú obesidad. Las personas que tienen sobrepeso o que son obesas tienen mayor riesgo de tener cáncer colorrectal que las que tienen un peso normal.
  • Alimentación pobre en frutas y verduras.
  • Alimentación pobre en fibra y rica en grasas, o rica en carnes procesadas.
  • Consumo de Alcohol y Tabaco: Fumar causa diversas enfermedades y está vinculado a un mayor riesgo de cáncer colorrectal en personas más jóvenes. En las investigaciones también se revela sistemáticamente que las bebidas alcohólicas aumentan el riesgo de sufrir cáncer colorrectal.

Subtipos de Cáncer de Colon y Recto

Para llegar al diagnóstico definitivo de cáncer de colon y recto se requiere confirmación con biopsia que en la mayoría de los casos procede de la colonoscopia y en otros casos, si la enfermedad está extendida, se puede realizar biopsia de alguna lesión metastásica, por ejemplo del hígado. En el estudio microscópico, el adenocarcinoma es el tipo histológico más frecuente (90-95%), seguido del adenocarcinoma coloide o mucinoso (10%).

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Adenocarcinoma

El adenocarcinoma tiene su origen en las células mucosas que recubren y lubrican el tracto intestinal, y suele desarrollarse a partir de un pólipo en principio benignos.

Existen dos subtipos:

  • Adenocarcinoma mucinoso: la mucina es un tipo de moco que lubrica y protege el intestino. Este tipo produce una gran cantidad de moco, lo que favorece que las células tumorales se extiendan rápidamente. Supone algo menos del 10%, aproximadamente, de todos los cánceres de colon y recto
  • Adenocarcinoma de células en anillo de sello:es muy poco frecuente y se denomina así porque cuando se observa el tumor bajo el microscópico, parece un anillo de sello.

Junto al adenocarcinoma, existen otros tipos de cáncer de colon y recto que son mucho menos frecuentes:

Tumor Carcinoide

Se origina en las células neuroendocrinas, que están implicadas en la producción de algunos tipos de hormonas. Apenas representa el 1% de todos los tumores colorrectales.

Linfoma Primario Colorrectal

Linfoma no Hodgkin que afecta a los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco que se encuentra en el sistema linfático y que ayuda a combatir las infecciones. Los linfomas pueden originarse en muchas partes del cuerpo, incluido el colon y el recto, y suele ser más frecuentes en hombres que en mujeres.

Tumor de estroma gastrointestinal

Conocidos como GIST, se originan en unas células que recubren el tracto intestinal llamadas células intersticiales de Cajal. Llevan el nombre de su descubridor, el médico y Premio Nobel de Medicina español Santiago Ramón y Cajal. Después del estómago y del intestino delgado, el recto es la tercera localización más frecuente de este tipo de tumor.

Leiomiosarcoma de Colon

Se origina en las células del músculo liso de la pared intestinal. Es un tipo de tumor muy poco frecuente, que apenas supone el 0,1 % de todos los tumores colorrectales.

¿Cómo pueden evolucionar estos tipos de cánceres?

Las células tumorales que se encuentran en el colon o el recto pueden diseminarse a otras partes del cuerpo por el torrente sanguíneo o el sistema linfático, formando nuevas masas tumorales. Lo habitual es que la metástasis se produzca en el hígado. Pero, ¿por qué se le llama cáncer de colon si se desarrolla en otro órgano? Esto se debe a que el origen de las células tumorales está en el colon o el recto, por lo que se le denomina cáncer colorrectal metastásico.

Estadificación

Si se diagnostica cáncer de colon y recto, se hacen otras pruebas para averiguar si las células cancerosas se han diseminado al colon ú otras partes del cuerpo. Este proceso se llama estadificación. El estadio del cáncer de colon y recto se determina por la localización del cáncer, es decir, si está únicamente en el colon/recto o si se encuentra en los ganglios linfáticos, o si se ha diseminado fuera del colon/recto. El tipo y estadio del cáncer colorrectal les indica a los médicos cuál es el tipo de tratamiento que usted necesita.

¿Qué es un estadio?

El estadio es la fase o etapa evolutiva en la que se encuentra el cáncer. Es fundamental conocer el estadio para establacer el pronóstico y los posible tratamientos para cada paciente.

La estadificación es el proceso que tiene por objetivo identificar la situación de propagación o extensión en la que se encuentra el cáncer, cuánto ha crecido, si se ha diseminado hacia otras zonas del cuerpo y que otros órganos pueden estar afectados. El proceso de estadificación conlleva la realización de diversas pruebas que el médico considera que son necesarias para conocer la extensión de la enfermedad; estas pruebas incluyen: examen físico, biopsias, colonoscopias, ultrasonido endoscopico, tomografías computarizadas (TAC o escáner), resonancias magnéticas, analíticas, etc.

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Fases del Cáncer de Colon

Existen dos sistemas de clasificación que se utilizan con igual frecuencia en el cáncer de colon y recto:

  • Clasificación TNM
  • Clasificación de Astler y Coller
1) CLASIFICACIÓN TNM

Convendría adaptar esta parte para que sea más divulgativa y la pueda entender más fácilmente un paciente o un familiar. En ciertos momentos se usan términos demasiado técnicos que pueden llegar a confundir a un usuario sin experiencia.

Estas siglas hacen referencia a tres aspectos del cáncer:

La T se refiere al nivel de extensión del tumor primario en las paredes del intestino, De dentro hacia fuera, encontramos las siguientes capas (mucosa, submucosa y serosa). Cuantas más capas afectadas, más profundo ha llegado el tumor en la pared del colon:

  • Tis:Es el tumor “in situ”, confinado a la mucosa, que no traspasa las capas de la misma.
  • T1: Tumor que invade la submucosa.
  • T2: Tumor que invade la muscularis propia.
  • T3: Tumor que llega hasta la subserosa o los tejidos grasos perirectales.
  • T4: Tumor que invade tejidos de órganos adyacentes.

La N se refiere a la presencia o no de afectación de los ganglios linfáticos regionales o más próximos a la zona donde se origina el tumor.

  • N0: significa ausencia de afectación ganglionar.
  • N1: significa la presencia de afectación tumoral en 1 a 3 ganglios linfáticos perirectales.
  • N2: significa afectación de 4 o más ganglios linfáticos.

La M se refiere a la presencia confirmada de metástasis a distancia:

  • M0: es ausencia de metástasis.
  • M1: es presencia de metástasis a distancia.

Combinando la situación T, N y M se crea la Clasificación TNM por estadios:

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En resumen:

  • Estadio 0 o carcinoma in situ: es la fase más temprana del cáncer de colon o recto. Las células tumorales se encuentran situadas en la parte más superficial de la mucosa y en ningún caso la traspasa. No afecta a ganglios linfáticos.
  • Estadio I:el tumor afecta a la pared del colon o recto sin traspasar la capa muscular. No existe afectación de ganglios linfáticos.
  • Estadio II:el tumor ha infiltrado todas las capas de la pared del colon o recto. Puede invadir los órganos de alrededor. No se aprecia afectación ganglionar.
  • Estadio III: el cáncer ha invadido los órganos más próximos y afecta a los ganglios linfáticos.
  • Estadio IV:el cáncer se ha diseminado afectando a órganos alejados del colon o recto como hígado, pulmón o huesos.

1) CLASIFICACIÓN DE DUKES O ASTLER Y COLLER

En esta clasificación se utilizan las letras que van desde la A hasta la D.

  • Estadio A: lesión limitada a la mucosa, sin afectación ganglionar.
  • Estadio B1: el tumor afecta a parte de la pared del colon o recto, sin atravesarla ni afectar ganglios.
  • Estadio B2: afecta a toda la pared sin invasión ganglionar.
  • Estadio C: la enfermedad puede afectar a parte o a toda la pared, con afectación ganglionar.
  • Estadio D: existe afectación de otros órganos alejados.

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